
Autos y niños olvidados: las insólitas historias tras los partidos en Córdoba
Por Sabrina Rojas
El fútbol desata pasiones incontrolables, y nuestra ciudad no es la excepción. Cada partido deja postales que realmente pueden sorprender. Entre el fervor de los hinchas sucede algo peculiar: algunos olvidan sus autos estacionados y, en casos más extremos, hasta a sus propios hijos.
Una vecina de barrio Alberdi, sede donde se ubica el estadio Julio Cesár Villagra, relató a CódigoCBA algunas anécdotas de vehículos abandonados en cercanías de la cancha de Belgrano: “Dejaron un auto en la vereda. Era un Gol color rojo de dos puertas. Los muchachos se bajan, eran tres y tenían tonada de otro lado. Me parece que eran de Rosario de Santa Fe. Entraron a la cancha y el auto quedó 3 meses ahí... Le sacaron todo y le rompieron los vidrios”.
Otro día de partido, la historia se repite en Alberdi: “Era una camioneta que estuvo unos 6 meses. Hace unos días atrás, con la tormenta, el agua le pasaba por arriba del capot... Hace poco alguien se la llevó y no la vi más”, contó con extrañeza la mujer.
Hinchas distraidos... ¿Y la nena?
Ambas situaciones no fueron las únicas que causaron asombro en la vecina. Al parecer, el fanatismo por el Pirata puede causar que los hinchas olviden hasta a sus propios hijos en la vereda. “Un papá con una nena estacionaron frente a mi casa. Se bajan del auto, se preparan para entrar a la cancha y luego, el papá, se vuelve a subir al vehículo y se va. La criatura quedó sola en la calle. La vi y me quedé con ella. Había mucha gente alrededor del estadio. “El hombre regresó a los pocos minutos desesperado por encontrarla, estaba muy preocupado”, expresó la mujer.
CodigoCBA se contactó con el área de prensa de la policía de Córdoba y con el área de Tránsito de la Municipalidad de la ciudad para saber si llevan alguna estadística de autos olvidados o abandonados. En ambas instituciones nos dieron la negativa de la situación. No hay registros.
Del estadio al olvido: autos que nadie reclama en el Kempes
Historias similares de vehículos olvidados se replican en las proximidades del Mario Alberto Kempes. Un “naranjita” que trabaja hace más de 20 años en la zona relató dos casos similares. Uno de ellos fue una camioneta abandonada luego de un partido de Talleres. Quedó varada en la vía pública por más de un año y fue prácticamente desguazada tras los reiterados robos. La misma suerte sufrió un Fiat Uno, que también fue vandalizado durante los largos meses que permaneció estacionado cerca del estadio mundialista.
El otro lado del espectáculo
El fanatismo detrás de cada jornada futbolera no es lo único que deja huella en la ciudad. Los partidos de los clubes cordobeses crean situaciones diversas, que van desde la euforia hasta la molestia de quienes viven en los barrios.
Los vecinos denuncian que las calles quedan cubiertas de basura, producto del paso de los hinchas y de la gran cantidad de vendedores ambulantes que se instalan en los alrededores. Esto se suma a los cortes de calles y avenidas por los operativos de seguridad.
“La gente desde temprano viene. Cierran las calles, hay comerciantes de todo tipo, carros de choris, basura en la vereda... Es muy difícil la convivencia cuando hay un evento en la cancha”, señala la vecina de Alberdi.