Un festejo empañado por la improvisación
Un festejo empañado por la improvisación

Un festejo empañado por la improvisación

UN FESTEJO EMPAÑADO POR LA DEFICIENTE LOGÍSTICA

 

Por Rubén O. Scollo

Según lo afirmado por funcionarios provinciales (Aníbal Fernández: “hubo 5 millones de personas”) y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (“creemos que sobrepasaron lo esperado”: D´alessandro); según esas cifras…  ¿Por qué la organización fue tan deficiente? El micro con los campeones del mundo dejó Ezeiza al mediodía y a paso de hombre, apenas pudo atravesar el primer peaje.

Se veía a los “únicos héroes”, contentos, mostrando la Copa, sacando fotos, festejando con la gente. La casa Rosada y Plaza de Mayo estaban preparadas, pero hasta allí no fueron “por convicción y por no ser parte de un juego propio de la política”. Pero tampoco pudieron llegar al Obelisco por la desastrosa organización.

Somos los campeones del mundo de un digno deporte, aunque también de la improvisación. Claro que para mitigar el real cansancio de “todos nuestros verdaderos héroes”, ellos, los únicos que se esforzaron por el título. Ese título que deseaban compartir con el pueblo en general, no pudieron hacerlo.

Y el final fue el menos digno, tuvieron que regresar al predio de la AFA de Ezeiza en helicópteros de Gendarmería y de la Policía Federal. Pero bueno… ¡así somos los argentos! De mejores del mundo a la barbarie y la desorganización, emanada de dirigentes políticos que ni sirven para organizar  este tipo de festejos.

Y como ayer comentaba una familia, en los bosques cercanos al Aeropuerto Pestarini: “es increíble, los festejos realmente son hermosos, pero pensamos lo que les está pasando a los fueguinos con los incendios y nos duele la piel”.  Festejos por un lado, sufrimiento por el otro. Argentina…¡Salud!